En la preparación de la entrevista me doy cuenta de que Jonathan ha formado parte de los equipos que ganaron una gran vuelta en cinco ocasiones. “Seis”, me corrige rápidamente: el Giro de Italia de 2014 con Nairo Quintana en el equipo Movistar, la Vuelta del colombiano de 2016, el Tour de Francia de 2018, con Geraint Thomas en el equipo Sky, el del año siguiente de 2019 con Egan Bernal ya con la escuadra bajo el patrocinio de Ineos-Grenadiers, el Giro de 2020 con Tao Geogeghan Hart y el de 2021 con Egan Bernal de nuevo. Algo que es un auténtico privilegio y que muchos ciclistas sueñan con alcanzar en su carrera deportiva como nos contaba, sin ir más lejos, Omar Fraile en el episodio 52. Ambos también formaron parte de la selección española que ganó el Mundial de Innsbruck en 2018 con Alejandro Valverde.
Echamos la vista atrás a su fichaje por el equipo Sky desde Movistar Team en 2018 para poner en valor el papel de gregario que buscaba la escuadra británica con el objetivo de seguir ganando el Tour de Francia. De aquellos ciclistas que formaron parte de las alineaciones del Tour varios podrían haber sido aspirantes a la victoria de la general por sí mismos, y otros tantos a éxitos parciales que hubiesen cambiado o revalorizado aún más sus carreras. “Puedes llegar a pensarlo, pero estás en un equipo tan grande y te sientes tan valorado con un buen calendario y tu meta es ayudar a otro….Ese ha sido mi caso. Y luego tenía mis momentos puntuales donde podía hacer alguna crono para mí…No he echado de menos eso. Quizás alguna fuga, que creo que las puedo contar con los dedos de la mano. Pero me quedo con lo que he vivido”.

Seguimos conversando sobre la competitividad de los equipos, sobre el talento único de Alejandro Valverde, sobre el lugar de los ciclistas gregarios en el ciclismo de hoy en día y su visión del futuro cercano nada más colgar la bicicleta. Un ciclista con clase, saber estar y talento, un hombre de equipo, trabajador y discreto. Un maestro necesario para la generación presente y un corredor que dejará una huella y una lección imborrable en los corazones de todos.
Por otro lado, la parte mental y emocional del deporte de élite es algo que siempre me ha llamado poderosamente la atención. Desde que comencé en el ciclismo profesional proveniente de un mundo totalmente distinto, me ha sorprendido la forma de no atender o atajar problemas del alma, si me puedo poner romántica. Con los años se va prestando más atención a la salud mental y esto ha llegado también al deporte de élite. Como dice la psicóloga Uxue Otxoa, con la que tengo el placer de conversar en la segunda parte de este podcast, “el deporte es pura emoción”. A ella le traslado inquietudes de lo vivido en el ciclismo profesional, abrimos el gran melón de la dicotomía entre persona y personaje y nos preguntamos si un líder puede manifestar ciertas cosas a su equipo como el sentir miedo. En este capítulo escuchamos la primera parte de la charla que continuará en el episodio siguiente.

